Skip to main content Scroll Top

Innovación Sostenible: El factor 360º que olvidamos.

Innovación Sostenible: El factor 360º que olvidamos.

 

Seguramente cuando escuchas la palabra innovación piensas automáticamente en tecnología. No es algo raro, pasa mucho. Te sugiere conceptos como Inteligencia Artificial, software más potente, maquinaria… Como si innovar fuese solo cosa de aparatos. Y resulta que ahí está justo el problema (eso es lo que yo creo, al menos).

Yo estoy convencido de que no existe innovación real sin innovación en personas. Ya lo decía en otro artículo que titulé ¿Innovación sin personas? olvidar la variable humana en la ecuación tecnológica es un despropósito, porque así seguimos cayendo en ese error como si no aprendiéramos nada.

Lo que hay en el fondo es que seguimos abordando la innovación desde una mirada lineal, casi mecánica: meto tecnología y obtengo resultados. Sin embargo, los sistemas humanos no funcionan así. Son complejos, no complicados; vivos, no previsibles. Y lo complejo no se arregla con un manual de instrucciones ni con una herramienta nueva. Lo complejo se acompaña, se escucha, se cuida.

La innovación sostenible (la de verdad, la que transforma y y permanece en el futuro) exige una mirada 360º que incluya también lo que solemos dejar fuera. Lo relacional, lo emocional, lo creativo, lo invisible. Eso que no sale en un excel, aunque que determine si un equipo colabora o se bloquea, si fluye o es reactivo, si crea o sobrevive.

Lo vemos constantemente. Proyectos tecnológicamente impecables que se atascan porque la gente no está preparada, no se siente parte, no entiende el para qué, o simplemente no confía. Y claro, después lo etiquetamos como resistencia al cambio, miedo, falta de preparación, etc. cuando lo que suele haber es ausencia de acompañamiento, una falta de conversación o una escasa claridad sobre cómo afecta ese cambio a la vida cotidiana de las personas.

Nosotras, en cada cosa que hacemos, sabemos bien que sin espacios de confianza ninguna herramienta funciona, por puntera que sea y que no se concibe un proceso de innovación sin activar la creatividad y los vínculos que hacen que una comunidad avance junta. No es casualidad. Es pura experiencia práctica: sin personas no hay innovación; sin relación no hay proceso; sin sentido no hay sostenibilidad.

Igual va siendo hora de asumirlo. La innovación tecnológica necesita su espejo humano. Nuevas habilidades y también nuevas miradas. Procesos de aprendizaje continuo junto a espacios en los que poder equivocarse sin miedo. Cambios estructurales, claro… y también rituales cotidianos que mantengan viva la cultura que queremos construir.

La pregunta, al final, no es cómo innovamos más sino cómo acompañamos mejor la innovación. Ahí está el factor 360º que olvidamos.

Esto es lo que yo pienso, y ahora me gustaría saber qué piensas tú ¿cómo integras a las personas en los procesos de innovación? ¿Dónde crees que solemos fallar más? Me encantará leer tu experiencia. Abramos la conversación.

#innovacion #innovacionsostenible #personas #culturayorganizaciones #creatividad #sistemico #transformacion #interaccionhumana #aprendizaje