Skip to main content Scroll Top

El mapa no es el territorio.

El mapa no es el territorio.

El mapa no es el territorio.

A veces las metáforas nos ayudan a entender la realidad. Hay una que suelo utilizar a veces y puede que te suene; eso de que «el mapa no es el territorio». En el mundo de las relaciones, en general, y en el de las organizaciones en particular, esto es una verdad absoluta que a menudo olvidamos. Vivimos en sistemas vivos que no paran de cambiar y adaptarse. Sin embargo, sigo viendo a mucha gente aferrada a sus roles técnicos y sus categorías profesionales como si fueran un escudo protector o un seguro de vida.

Tradicionalmente, hemos dado una importancia excesiva a tener un rol fundamentalmente técnico y teórico. Nos han enseñado que cuanto más conocimiento acumules, mejor te irá. No niego esto, lo matizo. Lo cognitivo únicamente no nos sirve para abordar la complejidad y la incertidumbre.

Lo complejo no se resuelve con fórmulas que aprendiste en un libro; lo complejo se surfea y se gestiona en el día a día. Por eso creo en una idea de la que ya te hablé hace tiempo: «Deja de estudiar y aprende». Muchas personas viven en la certeza de que ya no tienen que seguir aprendiendo y que esa fase de su vida quedó atrás, cuando dejaron vida estudiantil.

Aprender es un proceso de adaptación permanente, es algo que nos permite evolucionar. No se trata de memorizar el mapa, sino de ser capaces de leer el terreno que pisamos. Necesitamos personas con capacidades sociales y relacionales, capaces de entender lo que pasa a su alrededor y, sobre todo, dispuestas a aprender «sobre la marcha», «haciendo».

Hoy en día, las empresas que mejor funcionan no buscan tanto esa perfección técnica, que también, como la capacidad de empatizar, de solucionar problemas reales y de adaptarnos al cambio. Esa es la verdadera inteligencia en el contexto actual.

Así que, si sientes que tu entorno laboral se vuelve cada vez más impredecible, no corras a matricularte en otro máster buscando respuestas cerradas. Sal ahí fuera, experimenta, permite que tu equipo se equivoque y desarrolla tu propia «hoja de ruta» basada en la experiencia real. Al final, el territorio siempre te va a enseñar mucho más que cualquier mapa.

¿Sientes que tu formación actual te da las herramientas para manejarte en la complejidad de hoy, o estás intentando leer un terreno nuevo con un mapa viejo? Te pregunta esto «el del chándal», ya sabes, ni de ciencias, ni de letras.

#Aprendizaje #Complejidad #Liderazgo #DesarrolloHumano #Evolución #SoftSkills